Monty Python ya sabía a quien había que recurrir en estos casos. Nadie se los espera.

Todos conocemos el clásico humor británico. Chistes con juegos de palabras y esas cosas. Bueno, y los Monty Python con la eterna capacidad de sorprendernos. Sin embargo, esta noticia que transcurre en Gran Bretaña recuerda más al humor de por aquí. El titular lo dice todo: La policía británica recuperó un cargamento de videojuegos robados en Leeds por valor de nada más y nada menos que 600.000 libras (unos 750.000 €), pero mientras se los llevaban de vuelta a la comisaría, algo pasó. Antes de que les diera tiempo a sacar huellas dactilares del volante o ADN de algún escupitajo o esas cosas que dejan los ladrones por ahí, alguién dejó el camión sin compañía un ratito para descansar, encontrando un enorme vacío en el lugar donde antes se ubicaba el voluminoso vehículo al regresar de su siesta. Otro alguien diferente al alguien primero había roto la ventana y se lo había llevado. Imagino que para venderle el contenido a otro alguien distinto de los dos anteriores. En este caso no se descarta la participación de otros alguienes cualquiera iguales o diferentes a los alguienes de antes.

El camión en cuestión contenía en su mayoría copias del Brother’s in Arms: Hell’s Highway, aunque algunas fuentes apuntan a que, en un ejercicio de dulce y fina ironía (muy inglesa, también), había copias del Grand Theft Auto. Sí amigos, el nombre que se le da en países anglosajones al delito del robo de un vehículo. Pues nada, que la bofia pasma policía dice a los compradores que no se preocupen, lo mismo que Ubisoft. Que hay juegos pa tós. Pero vamos, que las risas ya nos las hemos echado a su costa.

Fuente: Kotaku