Por: Slyjss
Llevo un día de retraso, ya lo sé, pero he tenido ciertos asuntos más urgentes que atender. Lo primero que quiero hacer antes de comenzar el cierre del E3 es agradecerle a nuestro compañero Yggdrasil el trabajo que ha estado realizando todos estos días, visionando las conferencias más importantes (algunas junto a mí, otras solo) para realizar la mejor cobertura posible. Sin él probablemente nunca hubiéramos podido realizar el magnífico trabajo de estos días.
La primera sensación que nos deja este E3 es la de añoranza. Añoranza por aquellos tiempos en que esperábamos casi un mes a que salieran en las revistas de videojuegos el tonel de novedades del antiguo E3, aquel en el que se permitía acceder a todo el público. Porque, efectivamente, en los E3 del pasado se presentaban grandes exclusivas, juegos que nadie conocía hasta entonces y de los que de repente todo el mundo estaba interesado. Hoy en día, gracias a la democratización de la información y la mayor rapidez de acceso a ésta (los blogs, el mayor número de páginas web dedicado al tema…), el usuario está mejor informado.
Ya no nos conformamos con un tráiler CG que no muestra nada del juego y que probablemente hace meses que vimos alguno parecido. No nos sirven las noticias que ya fueron reveladas días antes de la conferencia. No es suficiente con imágenes de juegos ya conocidos por todos. Queremos anuncios grandes, juegos nuevos y presentaciones en las que nos aburran midiéndose la po*** las ventas, en las que, casualmente, todos salen ganando.
Sinceramente, tras lo visto estos días, creo que ya no queda espacio para este tipo de ferias. ¿Información por todos conocida, pero gastándose un pastón para enseñarla, y con una rentabilidad cero si el rival muestra algo mejor que tú? Creo que las compañías se están dando cuenta de que cada día esto funciona menos. No es de extrañar que hoy en día afloren los eventos propios (tipo Sony Gamer’s Day y demás), donde no se tiene competencia que pueda revelar un bombazo mayor que el tuyo y todo el mundo centra su atención en tu persona. Creo que, si no hay un cambio importante de aquí a unos años, el E3 como tal tendrá que dejar de existir. Actualmente, Internet hace que estos eventos tengan cada día menos sentido. Un modelo anquilosado en el pasado no puede hacer oídos sordos a las propuestas del futuro. Toca renovarse o morir.
Tras el salto, las apuestas que acertamos antes del E3








