
Y ahora te lanzo un rayo y hago “Xiu Xiu”
Por: Slyjss
Sinceramente, no esperéis unas primeras impresiones demasiado objetivas. Llevo mucho tiempo siendo hypeado a saco, así que espero lo mejor de este juego. De momento no está decepcionando, pero tampoco sorprendiendo especialmente (excepto alguna parte concreta), aunque por lo que me han dicho luego mejora.
Situémonos. El legendario Solid Snake, un día considerado héroe mítico, pero tras el incidente de Shadow Moses rebajado a criminal buscado, ha envejecido a un ritmo alarmante. El mundo ha cambiado casi tanto como él. La economía del petróleo se ha sustituido por una economía de guerra, donde las PMCs (Compañías Militares Privadas) combaten sin mayor motivo que el dinero; se acabaron las guerras por religión, raza, ideología… Las bajas civiles son mínimas, ya que los soldados son monitorizados las 24 horas del día gracias a nanomáquinas introducidas en sus cuerpos. En este contexto, el Coronel Campbell, ya retirado, le desvela un temible secreto: las cinco mayores PMCs del mundo están dirigidas por una misma compañía ficticia, que responde al nombre de Outer Heaven, el nombre que acuñó un día Big Boss para aquella utopía para los soldados. Liquid Ocelot (cada vez más Liquid, hasta el punto que la personalidad de Revolver Ocelot ha sido prácticamente eliminada) está al mando de esa organización, y ha sido localizado en Oriente Medio. Snake deberá viajar allí para terminar con la vida de su hermano genético…
Tras unas instalación de 8 minutos, en la que veremos a Snake fumándose unos pitillos, comienza la aventura. Tras una pequeña sorpresa inicial, que dejará a todo el mundo boquiabierto (es una tontería, pero se te queda cara de WTF?), comienzan las escenas. Porque los primeros veinte minutos serán algo así como “escena-minuto de juego- escena – escena- medio minuto de juego”. Luego se juega más, pero las escenas también son mucho más largas. Algunas muy importantes. Otras sin sentido y soporíferas. Las conversaciones por el codec igual. Menos mal que, si quieres, puedes saltártelas. COmo curiosidad, en muchas de ellas se puede interactuar, sea en forma de flashbacks, de visión en primera persona o, incluso, en ciertas que transcurren en un avión (no os digo dónde, aunque no sea demasiado spoiler), controlar a un robot para ver la escena desde otra perspectiva y recoger objetos.
Las grandes novedades están en el apartado jugable. Para empezar, se acabó el sigilo “sí o sí”. Es muy fácil acumular un buen arsenal e ir a saco a cargarse a todo lo que se mueva. Si, ademas, estás en una zona en conflicto entre dos facciones (como en el primer acto), esto logrará que un bando te vea como amigo… o enemigo. Hay muchas formas de encarar cada misión, que además varían en función del equipamiento que tengas en cada momento. Sin embargo, también es posible ir de modo “clásico”, siendo éste el modo que suele meterte en menos atolladeros. Hay una grandísima selección de armas, para todos los gustos, poseyendo casi desde el principio rifles de todo tipo. El combate CQC seguirá siendo uno de nuestros mejores aliados, aunque cobrará bastante más peso, con nuevas acciones.
Destacar el humor de Kojima, con bromas sobre futuras secuelas, guiños hasta en el peinado de un protagonista, el hecho de incluir un iPod con canciones de juegos de Konami…
No he podido incluir más información aquí porque, si algo caracteriza a los Metal Gear, es que hasta el último momento nada está claro. Este juego tiene una curva claramente ascendente a cuanto calidad se refiere. Cada vez que guardas la partida, sabes que lo que has hecho era más divertido que lo anterior. Si bien las escenas del primer capítulo y, sobre todo, los Informes de Misión cortan el rollo, cada vez las escenas contienen más acción y algunas son realmente interesantes. Esto promete…