Por Yggdrasil

Hace exáctamente una semana mi posición hacia este juego era extremadamente recelosa. Para ser más exactos, estaba casi seguro de que con Fracture nos encontraríamos ante una mediocridad con patas cuya única salvación sería un gameplay interesante. Y lo cierto es que, en cierto modo, no iba mal encaminado… Vayamos por partes.

La demo, en realidad, no es más que un tutorial con un par de tiroteos al final y ni siquiera hay opción de probar el multijugador, pero aún así resulta lo suficientemente interesante como para darle un tiento.

Comenzamos aprendiendo a usar un disparo especial que hunde o eleva el terreno (cuya fuente de energía se repone a un velocidad lo suficientemente elevada como para ignorar el tiempo de recarga), los distintos tipos de granadas (una que socava el terreno, otra que lo eleva y un tercer tipo que crea una columna de magma que se solidifica en el aire) y armas (ametralladoras estandard, rifle francotirador, lanzacohetes y un lanzador de minas-pincho con detonante remoto… todas bastante comunes). A medida que vamos accediendo a las diferentes armas y granadas debemos de echar mano de nuestras habilidades geoalteradoras, socavando en ciertos lugares para acceder por cierto túnel en principio oculto o elevando el terreno para acceder a áreas inalcanzables mediante el Salto de marine espacial estandard ™. No resulta nada difícil puesto que unas flechitas nos indican en todo momento nuestros objetivos e incluso nos señalan donde debemos alterar el terreno.

Una vez completado el tutorial llegaremos a cierto lugar en el que un tipo sin carisma alguno nos traiciona y el objetivo pasa a ser su intercepción. Es en este momento cuando inciamos una serie de combates en los que, aunque podemos tomar ventaja del terreno, bastará con ir de frente hacia al enemigo vaciando el cargador de nuestra ametralladora. Entre combate y combate tendremos que elevar por aquí y por allá el terreno (siempre sobre superfície térrea, sobre el hormigón y el metal es imposible), y poco más. Especialmente interesantes son los últimos minutos, en los que disponemos de una arma que dispara una especie de torpedos subterráneos que podremos detonar en el momento que deseemos. Muy divertida de usar y, además, añade cierta profundidad al gameplay (ya que los proyectiles pasan por debajo de las coberturas enemigas).

Bien, tenemos ante nosotros un shooter en 3ª persona en el que además de disparar armas convencionales podemos aprovecharnos de la posibilidad de modificar el terreno para emboscar a nuestros enemigos y resolver sencillos puzzles. Ahora bien, ¿qué hay de todos esos “pequeños” detalles que a la larga determinan la calidad de un juego? Ya saben, cosas como el apartado artístico, los gráficos, el argumento, etc…

Yo diría que el apartado técnico se situa por encima de la media, pero sin destacar. El motor gráfico es más o menos estable (apenas se resiente cuando modificamos el terreno), los entornos y personajes son bastante vistosos (y tanto, el protagonista lleva un traje rojo… joder, ¡ROJO!) y las físicas son notables (contenedores saltando por todos lados y esas chorradas). Por otra parte, las texturas dejan un tanto que desear (sobretodo si nos acercamos a alguna pared) y algunos detalles como, por ejemplo, que las granadas detonadas en el interior de una habitación o los disparos efectuados sobre una ventana no dejen huella alguna o que la destrucción del escenario se reduzca a puntos específicos del mismo dejan mucho que desear.

En cuanto al tema de los diálogos, el argumento y las cutscenes presentes en la demo creo que lo puedo sintetizar en un par de palabras: una soberana mierda. Y el apartado artístico es una suerte de híbrido entre Mass Effect y Gears of War, pero con ración doble de marines rasurados espaciales y una más que notable dósis de mal gusto. Las música ambienta sin sorprender ni molestar y los efectos de sonido son bastante notables.

Pero aún con sus defectos, me ha parecido un juego entretenido con una mecánica de juego con mucho potencial. No es que haya presenciado en la demo tramos de genialidad jugable y puede que al final todas esas originales armas se reduzcan a curiosas formas de eliminar enemigos o resolver algún puzzle simplón, pero el potencial está ahí. Tampoco debemos olvidarnos de un modo multijugador que puede llegar a resultar muy divertido con todo el terreno en constante cambio. Eso sí, viendo la avalancha de grandes títulos que se aproximan en los próximos meses no creo que sea lo más recomendable centrar la atención en este juego en concreto…

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