Dejaré claro algo antes de empezar. Soy un jodido fan de los Banjo Kazooie de N64, por ende, me encantan los plataformas 3D clásicos. Dicho esto, y si no fuera yo el que lo escribe, habría como un 90% de probabilidades de que las siguientes líneas se redujeran a un sonoro y borrego *mimimimimi* falta componente plataformero, han matado a Banjo *mimimimimi*. Pero, por suerte, conmigo estáis a salvo del ultracoservadurismo Banjoniano.

La demo comienza (sin spoilear el inicio, todo sea dicho de paso) en Ciudad Duelo, el mundo central a través del cual accederemos a nuevas áreas y desafíos, obtendremos nuevas piezas para nuestros vehículos, etc… Tras un sencillo y ameno tutorial, mediante el cual aprenderemos a construir vehículos y explorar nuestro entorno, se nos concederá la libertad de explorar una pequeña fracción del mundo central mientras logramos abrir el primer mundo; subir hasta la cima de una montaña y transportar hasta la plaza una esfera bastará para ello. El área explorable de Ciudad Duelo está limitada por las capacidades de nuesto actual vehículo, un vehículo que sólo puede ser modificado en determinados momentos con características predefinidas (estas nuevas habilidades actuarán como llave a la hora de explorar nuevas áreas de la extensa ciudad). Eso sí, una vez accedamos a cualquier mundo disfrutaremos de total libertad para crear y modificar nuestros propios vehículos.

Lo primero que llama la atención del juego es, sin lugar a dudas, su apartado visual. Todo se mueve con total fluidez y, pese a movernos en escenarios considerablemente vastos, no hay rastro de popping o carga de texturas descarados. El genial colorido del que hace gala de seguro quemará más de una retina hardcore y el apartado artístico, sin legar a ser brillante, es simpático y coherente. Vamos, que es un juego bonico.

Aunque claro, no sólo de una apartado técnico majo vive el triple A… Y aquí es dónde llega el quid de la cuestión, la jugabilidad… O mejor dicho, el género. Banjo Kazooie: Nuts & Bolts, no es un plataformas y lo deja bien claro la demo, hay elementos plataformeros y siempre te puedes bajar del vehículo y saltar sobre cosas, pero no es algo caraterizador. Tampoco es un juego de carreras como algunos criticaban en un principio. Ni siquiera un sandbox al uso. Más bien pertenece a un género indeterminado en el que se entrelazan diversos elementos procedentes de géneros diversos.

A grandes rasgos la mecánica jugable se podría resumir en: llega hasta un personaje con el icono de Jiggy, lee el objetivo del reto que te ofrece y construye un vehículo que se ajuste a tus necesidades a base de ingenio… o de ensayo y error. Son retos que requieren cierta habilidad, habilidad que podremos reducir en cierto modo haciendo gala de nuestras dotes innatas de inventor. Como ejemplos pondré los siguientes:

  • Hay que lanzar una pelota lo más lejos posible -> Pon un par de muelles a tu vehículo y rebota la pelota.
  • Gana una carrera pasando por los aros -> Es fácil, pero si mejoras la velocidad de tu vehículo lo será aún más.
  • Defiende un objetivo de una oleada de bichos -> Añade una estructura que “barra” a los enemigos y un par de lanzadores de huevos y a masacrar. Por cierto, las habilidades del vehículo de usan con comandos que se activan automáticamente (p.e.: botón B para lanzar huevos).

Una vez tengamos determinado número de jiggys podremos acceder a más retos y mundos, y vuelta a empezar. Algunos de vostros probablemente os preguntaréis sobre el dinamismo de esta mecánica y os diré que el editor es bastante ágil, accesible en cualquier momento, y que podremos llamar a nuestro vehículo en cualquier lugar si nos hemos alejado a pata. Por otra parte, se nos ofrece la opción de evadir el tema de la contrucción de vehículos comprando determinados planos; aunque quizás no sea la opción más adecuada pusto que sacrifica la diversión que ofrece la construcción de vehículos.

Y a aquellos fans de los Banjo que aún conserven fe en el Nuts & Bolts, decirles que podrán disfrutar de un humor que conserva todo el encanto de los originales -los comentarios de Bottles son tronchantes y, por ejemplo, algunas rimas de Grunty bromean acerca de la decepción que supone el juego para algunos fans- y que la música sigue rayando a gran nivel (es más, en el primer mundo pasarán por vuestros oídos media OST de los anteriores Banjo).

Personalmente, la demo me ha dejado un grato sabor boca, tanto por el apartado visual como por una mecánica tremendamente fresca y divertida, ligeramente amargado, quizás, por lo frustrante que resulta apuntar a un enemigo con el lanzahuevos, el hecho de que los choques entre vehículos te lancen bajo un ángulo aparentemente aleatorio o el tamaño de la fuente en los cuadros de diálogos (los personajes siguen emitiendo sonidos sin sentido). Ahora queda por ver si el desarrollo en el juego completo conserva la variedad de situaciones de la que hace gala la demo.

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