Por Barnaby

Creo que Mirror’s Edge podría ser el primer juego en acuñar el término “antihype”. Que vendría siendo lo que el Anticristo a Cristo, el antipasto a la pasta, o el Superman del Mundo Bizarro para Clark Kent. En el mundo de los jueguicos, sería lo que Molyneux es a Hideo Kojima.

Desde las primeras imagenes e información (soltada con cuentagotas) que pudimos ver de este juego, todo el mundo se hypeó hasta límites insospechados. Yo el primero, ojo. El juego lucía realmente bien, gráficamente era la hostia en verso (ese motor de radiosidad en ZOMFG tiempo real), y suponía un soplo de aire fresco en un panorama viciado de repetir fórmulas y conceptos, aportando novedades por todas partes.

Pero, al parecer, al hype le pasa lo mismo que a las modas: en cuanto a todo le mundo le gusta algo, empieza a ser unánimemente considerado como no-tan-molón.

Mucha gente empezó a decir que no era para tanto, que era lineal, corto y repetitivo, etc. No seré yo quien les quite la razón.

Sereis vosotros.

Porque, sí, amigos, el seis del mes que viene (una semana antes de Wrath of the Lich King, menos mal) se lanzará la demo de este juego. Demo que por fin disipará las dudas, o tornará aún más oscuros los nubarrones que algunos han hecho crecer sobre el jueguico.

Como siempre, la elección es del público.

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By Yggdrasil

Hay juegos que a pesar de ofrecer ideas originales y un soplo de aire fresco pasan extremadamente desapercibidos. Sobretodo si vienen de la mano de una desarrolladora desconocida o primeriza.

Este es uno de esos casos. The Precursos fue anunciado allá por el 2006 y estaba previsto su lanzamiento para finales del 2007, fecha que se han visto obligados a retrasar hasta primavera del presente año. Y a pesar de ello, probablemente, la mayoría de los que leáis esto ni lo conozcáis. No es de extrañar, sin ir más lejos yo no me enteré hasta hace tres días, cuando vi un nuevo trailer del juego…

The Precursos es el proyecto más ambicioso (y aquí el adjetivo no es gratuito, el juego es jodidamente ambicioso) de Deep Shadows, una desarrolladora ucraniana cuyo anterior trabajo fue Boilling Point: Road To Hell, juego con algunas ideas originales (y con su buena ración de bugs…) pero que pasó muy desapercibido.

Imaginad que en un solo juego mezclamos tres generos: FPS, RPG y combates espaciales. Ahora lo aderezamos todo con un vasto universo sci-fi, libertad de acción, un argumento interesante y multitud de culturas y especies alienigenas. ¿El resultado? The Precursors. Si bien es cierto que más que ofrecer ideas radicalmente originales se limita a hacer una suerte de Mass Effect meets Oblivion meets Prey, el resultado puede llegar a ser grandioso. (más…)